Carta / Amnistía y gracia para guerrilleros, justicia a secas para militares

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Mi nombre es Enrique Domínguez Sevilla, y soy el defensor particular del Teniente Coronel Bacilio y de otros seis militares más que se encuentran presos en la Prisión Militar de la Tercera Región Militar, en Mazatlán, Sinaloa, debido a que participaron en la marcha del 18 de diciembre de 1998 en la Ciudad de México. Hace poco mas de una semana el Presidente Fox mandó revisar el caso de los citados militares. Por ello, considero indispensable realizar algunos planteamientos respecto a ello, en los términos siguientes:

Respecto al traslado de los militares a la prisión militar del Distrito Federal: el Ejecutivo federal tiene facultades para realizar tal traslado, pero aquí lo que importa es que, si realmente dicho Ejecutivo pretende otorgar las mayores facilidades a los militares presos, éstos sean trasladados a los penales militares más cercanos a sus lugares de origen. Ello, debido a que a varios de los militares presos el hecho de que los trasladen del penal militar de aquí de Mazatlán al Penal de la Ciudad de México, no les beneficia en lo absoluto, puesto que son originarios de otros lugares más alejados.

Ahora bien, aun y cuando el Ejecutivo federal tiene facultades para trasladar a dichos militares, los procesos penales que se siguen en su contra seguirán siendo conocidos por el Juzgado Militar adscrito a la Tercera Región Militar, aquí en Mazatlán. Pues si bien es cierto que el Ejecutivo está facultado para designar el lugar donde las personas sujetas a prisión preventiva deberán cumplir ésta, la competencia para conocer los procesos penales es algo en lo que dicho Ejecutivo no puede intervenir, pues es un asunto exclusivo de los Tribunales Militares. Lo que faltaría por ver, entonces, sería si el Juzgado Militar de aquí de Mazatlán declinaría la competencia en favor de los Juzgados Militares del Distrito Federal con relación en los procesos que se siguen en contra de los militares que fueran trasladados allá, o si tales procesos seguirían su curso en esta ciudad.

El Presidente Vicente Fox conoce perfectamente los casos de los militares que fueron detenidos con motivo de la marcha del 18 de diciembre de 1998. En efecto, mientras estuvo en campaña, al entonces candidato presidencial Vicente Fox se le hicieron llegar varias misivas por parte de los familiares de varios de los militares, en las que les exponían las injusticias de que eran víctimas debido a la arbitrariedad con que había actuado la Procuraduría...

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