Resumen
La cárcel en las Islas Marías Pocas parejas bailan, pero lo hacen abrazados, no importa la música que toquen. Son más los niños que corren por la terraza de cemento. En las mesas de plástico algunos hombres platican. Los meseros van y vienen. La banda "Furia Verde" invita a todos a cantar. La música norteña ahoga el ruido de las olas al chocar contra los peñascos de la Isla. Es la noche de baile. La única de la semana en que el toque de queda llega más tarde
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Extracto
No es el paraíso, es un penal
Enviado / Islas Marías Algunas empleadas de la Dirección esperan una invitación a la pista. Los custodios hablan discretamente por su radios. En la entrada otras secretarias cuentan los pesos reunidos por la venta de boletos -5 pesos por entrar- y la brisa marina agita las palmas que cubren el entrepiso de madera. La mayoría de los asistentes, hombres casi todos, no bailan. Y no es que los tipos duros no bailen. Es que no tienen con quien. Fuera de las parejas de visita o avecindadas, hay pocas internas o empleadas solte...
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