Ciberactivistas: nuevos ciudadanos - 3 de Abril de 2011 - Reforma - México DF - Noticias - VLEX 266785902

Ciberactivistas: nuevos ciudadanos

Autor:Karla Garduño Morán
 
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Fotos: Enrique Ortiz

A las 12:05 del martes 23 de marzo, Eduardo Morales, @inversible, anunció por Twitter que la banqueta que dos días antes habían pintado 25 ciudadanos a lo largo del Puente de los Poetas estaba siendo borrada.

Cuarenta minutos después, él mismo confirmó el rumor con una foto. A pesar de contar con sólo 47 seguidores, en 10 minutos su tweet ya había sido retransmitido por activistas que participaron en la pinta de la banqueta, académicos y periodistas que en conjunto superan los 38 mil seguidores.

Personajes como Andrés Lajous (con 8 mil 191 seguidores), Maite Azuela (5 mil 594), Alberto Serdán (2 mil 658), Jesús Robles Maloof (8 mil 93), José Merino (6 mil 554) y Tamara de Anda, mejor conocida como Plaqueta (10 mil 63), difundieron la noticia.

En una hora, el tema de la llamada #Wikibanqueta había acumulado 200 comentarios de 101 personas distintas, muchas de las cuales sólo retwitteaban los comentarios de los principales activistas, quienes cuestionaban a las autoridades por construir vías que excluyen al peatón y por borrar la banqueta que ellos habían pintado para evitar más atropellados de los que ya ha habido en el Puente de los Poetas. Documentaban su descontento con fotos y videos relativos al tema.

A las 13:25 horas, apenas una hora y 20 minutos después de la denuncia, el secretario de Obras y Servicios del Distrito Federal, Fernando Aboitiz, respondió: "yo no mandé borrar nada"; y 16 minutos después ya estaba comprometiéndose a ayudar a construir las banquetas. "Les propongo que lo hagamos bien, no clandestinamente. Yo los ayudo. Laura Palma (directora técnica de Servicios Urbanos) los contactará para hacer la banqueta", informó el funcionario usando el mismo medio de comunicación: Twitter.

En poco más de una hora los ciudadanos reunidos en el colectivo "Camina Haz Ciudad" -conformado el 21 de marzo, con la pinta de la Wikibanqueta- consiguieron un compromiso del GDF sin salir a la calle.

En este colectivo hay algunos personajes que son conocidos en los círculos más politizados de las redes sociales; a quienes se les relaciona con causas tan diversas como la movilidad, la educación, los derechos humanos, el uso racional del presupuesto, la defensa de la libertad en internet y la promoción del voto nulo. Son activistas que han hecho de las redes sociales -contando a Twitter, Facebook, YouTube y los blogs- su principal herramienta de trabajo, no sólo por su potencial como medio de información sino también por sus ventajas económicas. Ni siquiera necesitan una oficina para hacer su trabajo.

"Las redes sociales, aquí como en todo el mundo, se están volviendo un instrumento o una herramienta de comunicación muy importante. Es una manera poco costosa de participar. reduce mucho los costos de movilización y es un instrumento muy barato para convocar", dice Fernanda Somuano, investigadora de El Colegio de México y especialista en movimientos sociales.

El perfil de los ciberactivistas concuerda con el del usuario promedio de internet en México, según el estudio realizado en 2010 por la Asociación Mexicana de Internet: pertenecen a uno de los tres niveles socioeconómicos más altos y tienen entre 25 y 44 años. También son parte del 31 por ciento de los internautas que se toman el tiempo de mantener o participar en sitios de comunidad virtual y redes sociales, equivalente a 9 millones 180 mil personas. Pero, los ciberactivistas tienen la particularidad de estar involucrados en organizaciones de la sociedad civil, por lo que son una minoría entre los 30.6 millones de internautas mexicanos (el 27 por ciento de la población total).

Están lejos del millón 600 mil seguidores que tiene la cantante Anahí, la más seguida en México según www.twitter-mexico.com (el que más tiene apenas sobrepasa los 8 mil followers), pero son protagonistas de un movimiento en ciernes que ha logrado hacerse escuchar.

"El tema de la sociedad civil está cambiando, se está volviendo un proceso más efectivo, hay nuevos líderes que llevan un rato en esto, que manejan los mensajes y la comunicación de otra forma. Empieza de manera casera pero se convierte en todo un canal de comunicación alternativo para difundir una causa; cualquier persona puede participar en la incidencia política con técnicas que no son la investigación y el cabildeo, sino el activismo y la movilización ciudadana, tienen un trabajo muy fuerte con medios de comunicación, pero también tienen un componente muy grande de acciones ciudadanas, de llamados a la acción para que los ciudadanos comunes y corrientes se sientan parte del cambio", explica Mónica Tapia, directora de Alternativas y Capacidades, una asociación dedicada a apoyar a las organizaciones civiles para lograr que su trabajo tenga una incidencia en la agenda pública.

De Túnez a Xicoténcatl

Las revueltas en el mundo árabe en este año (Túnez, Egipto, Libia) evidenciaron el poder del internet para convocar y organizar movimientos sociales. El papel que las redes sociales jugaron para que los ciudadanos decidieran salir a las calles ha hecho que sean vistas como una nueva forma de hacer revolución, una e-revolución, según el filósofo francés Bernard-Henri Levy.

"El motor de esta revolución han sido los internautas. Los usuarios de Twitter, Facebook, YouTube, etcétera. Han sido esos hombres y mujeres que, provistos de un smartphone, recorrían las calles de Túnez para filmar la represión y la insurrección", escribió Levy en enero pasado en un texto titulado Lecciones tunecinas.

Tras el movimiento de Túnez que inició el 17 de diciembre con la protesta de Mohamed Bouazizi, un vendedor ambulante que se prendió fuego frente a un edificio oficial y que desembocó con la renuncia del presidente Zine el Abidine Ben Ali el 14 de enero, Egipto entendió que la clave era internet.

En la primera jornada de manifestaciones, el 25 de enero, el presidente Hosni Mubarak ordenó la desconexión de Twitter y Facebook; para el cuarto día el país se quedó sin servicios de internet y telefonía celular.

En México, los alcances del ciberactivismo son más modestos, pero han dejado lecciones importantes a sus protagonistas. Una de ellas es que a toda acción virtual debe corresponder una acción real.

Los...

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