Comparten la herencia de un poeta - 7 de Septiembre de 2003 - Reforma - México DF - Noticias - VLEX 81988722

Comparten la herencia de un poeta

Autor:Alicia Boy
 
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REFORMA

En Tabasco, en medio de plena ciudad de Villahermosa, existe un paraje que invita a un recorrido por la selva tropical que caracteriza al estado y por la historia del pasado olmeca: el Parque-Museo de La Venta, que cuenta con tres de las 17 cabezas monolíticas de guerreros o gobernantes, que pesan entre nueve y 12 toneladas.

Las otras 14 cabezas pueden ser encontradas en el Museo Regional de Antropología de Xalapa, en el estado de Veracruz, que comparte con Tabasco los vestigios de esa cultura milenaria.

Este trozo de selva tropical no sólo alberga piezas arqueológicas, también es hogar de monos araña, tejones y cientos de aves. Además de los especímenes que se encuentran en libertad, este Parque-Museo cuenta con un zoológico en el que se muestra la fauna de la región.

Su creación

En 1958, el poeta Carlos Pellicer, en un área de ocho hectáreas, inicia el proyecto del Museo de La Venta que se ubicaría en esta ciudad. Como lo expresa en su poesía, las bellezas naturales tabasqueñas encantaban al autor, de ahí su intención de crear este espacio natural, que ahora sirve de muestra de lo que tanto valoró en vida.

El Parque-Museo de La Venta lleva este nombre por el sitio donde fueron descubiertas las cabezas olmecas en 1940 durante las exploraciones petroleras, un sitio localizado en los límites con Veracruz.

Colosales esculturas

Este museo es un sitio ideal para adentrarse a la cultura olmeca, una cultura a la que se le ha calculado una antigüedad de tres mil años; cuenta con 33 piezas, entre las que se encuentran las monumentales cabezas colosales, altares, estelas y otras figuras talladas en basalto y serpentina.

Entre las piezas que se pueden apreciar se encuentran muchas donde se ven tallas antropomorfas y zoomorfas, entre ellas las recreaciones de jaguares, serpientes, aves e incluso tiburones.

La relación del jaguar con la cultura olmeca se hace evidente conforme se lleva a cabo el recorrido: un tapiz formado de mosaicos de piedra representan al animal en una muestra de la cosmogonía de este pueblo ancestral.

También destacan las figuras de sacerdotes o gobernantes con símbolos que representaban una historia, un tiempo y una condición de vida, tocados en las cabezas, figuras...

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