Denise Dresser / Llave abierta - 12 de Marzo de 2018 - Reforma - México DF - Noticias - VLEX 705242997

Denise Dresser / Llave abierta

Autor:Denise Dresser
 
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Una llave abierta de la cual sale el agua a raudales. Un grifo que nadie quiere cerrar. Así es el gasto público en México. Incontrolable, desparramado, desperdiciado. Usado para comprar reses y ranchos, adquirir aviones y elecciones, financiar desvíos y triangulaciones. Así lo describe el reporte más reciente de México Evalúa: "Arquitectura del Ramo 23". Un informe que busca escudriñar, indagar, transparentar y que al hacerlo revela lo que tendríamos derecho a saber pero no sabemos: cómo y en qué gasta el gobierno. Cuál es el destino del dinero de ciudadanos que pagamos muchos impuestos pero recibimos pocos beneficios. Interrogantes sin respuesta, sin contestación, sin atención siquiera en esta temporada electoral.

Pero todos los candidatos deberían pronunciarse, contenderán por un Poder Ejecutivo que "adecúa" el presupuesto durante su ejercicio, y hace ampliaciones cuando se le da la gana, sin contrapesos. Cómo evitarán que los subsidios no sean regulados de manera adecuada, permitiendo las transferencias electoreras. Gane quien gane, heredará un gobierno gastalón, con incentivos institucionales para hacer trampa. Asumirá el control de un gobierno opaco en el cual las "ampliaciones" presupuestales se destinan a líderes sindicales y gobernadores y clientelas y burócratas de alto nivel. Hoy no sabemos a qué programas se asignan los excedentes derivados de la renta petrolera o con qué criterios son elegidos. Hoy padecemos la más absoluta falta de control por parte del Congreso o de la ASF, que no pueden intervenir en el ejercicio del presupuesto. Sólo lo revisan cuando ya ha sido gastado de mala manera o desviado con fines políticos o para el enriquecimiento personal. Años después, nos enteramos de los desfalcos de los Duarte. Si la mala arquitectura institucional no cambia, nos enteraremos, años después, de los desvíos del próximo gobierno, priista, frentista o morenista.

Lo que tiene que terminar son las decisiones discrecionales. Las desviaciones que merman el impacto del gasto público. La forma en la cual una SHCP partidizada y politizada ejecuta el gasto conforme a lo que el Presidente le pida. Un gasto federalizado que lleva a malas gestiones, carreteras con socavones, dinero dirigido a empresas fantasma, obras mal ejecutadas y mal terminadas...

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