Entrevista / Yolanda Andrade / Obsesiones urbanas - 17 de Julio de 2011 - Reforma - México DF - Noticias - VLEX 302055602

Entrevista / Yolanda Andrade / Obsesiones urbanas

Autor:Jesús Pacheco
 
EXTRACTO GRATUITO

El primer contacto de Yolanda Andrade (Villahermosa, 1950) con una cámara fue cuando tenía alrededor de 7 años. Con ella fotografiaba a sus primas jugando o posando para ella.

"En ese momento lo que me gustaba era el hecho de apretar el botón y anticipar lo que iba a salir. Luego iba solita al laboratorio. Llevaba la cámara, sacaban el rollo, ponían otro, y regresaba ocho días después por las fotografías. Era algo mágico para mí".

A los 15 años, cuando empezó a trabajar, lo primero que compró fue una cámara en la que ya debía hacer uso de las velocidades y el diafragma.

"Yo lo hacía de acuerdo con la cajita de la película, te decía qué hacer con mucho sol o a la sombra", confiesa. "Si me iba de vacaciones, tomaba paisajes; de las primeras fotos que tomé con esa cámara, fue un atardecer en Acapulco, fue de las primeras veces que yo dije: 'ah, qué bien me salió esta foto'".

Más tarde, estudió idiomas y teatro. Las horas se le iban viendo teatro y leyendo sobre teatro. Pero el teatro desapareció de sus ojos cuando murió su madre. Yolanda tenía 23 años y entró en crisis.

"Pero yo decía: 'tengo que hacer algo creativo'. Regresé a mi camarita que estaba ahí guardada y empecé a ir a practicar al Club Fotográfico de México, a hacer mis pininos".

No había talleres en ese entonces, principios de los años 70. Pero Yolanda compraba revistas de fotografía, las leía y en ellas aprendía sobre la técnica. Al ver que aquí no podría estudiar en forma, se fue a Rochester, Nueva York. Estaba decidida a ser fotógrafa. Más de tres décadas después, se ha convertido en figura representativa de la fotografía urbana mexicana, y la Galería Patricia Conde hoy exhibe "Obsesiones y analogías", una revisión del trabajo de la artista.

¿Cómo cambió tu manera de ver la fotografía tu paso por Rochester?

Cambió mi concepción completa sobre la fotografía. Estuve un año en Rochester estudiando, casi las 24 horas metida en la fotografía: en la biblioteca, en el museo George Eastman House, en las exposiciones que montaban en la misma escuela, en las clases, en el laboratorio... Viví inmersa en la foto durante un año. Regresé a México en un momento muy afortunado, porque se estaba creando el Consejo Mexicano de Fotografía y se estaba organizando al mismo tiempo el primer coloquio latinoamericano. Regresé a un terreno propicio para mi desarrollo como fotógrafa.

¿Para entonces ya habías visto nacer tu primera obsesión como fotógrafa?

Sí, ya. Cuando me fui a Roches-ter estaba yo en...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA