Germán Martínez Cázares / Política es polémica - 27 de Junio de 2011 - Reforma - México DF - Noticias - VLEX 284900367

Germán Martínez Cázares / Política es polémica

Autor:Germán Martínez Cázares
 
EXTRACTO GRATUITO

"Odio al Islam", dijo el parlamentario holandés, Geert Wilders, mientras comparaba al Corán con el libro Mi lucha de Adolfo Hitler.

"En 1945 vencimos al nazismo en Europa. En 1989 se ganó al comunismo. Es hora de rendir la ideología musulmana", sostuvo Wilders, líder influyente en Congreso de Holanda, al comandar a 25 de los 150 diputados que lo integran, y su partido es necesario e imprescindible para formar y apoyar al actual gobierno.

La justicia de ese país sometió al representante antiinmigrante Wilders a un juicio para revisar la legalidad de esas y otras duras expresiones contra el Islam. Las encontró "denigrantes", pero apegadas a sus leyes.

Primó la libertad de expresión. Ganó el debate abierto sin tapabocas. Se privilegió la polémica por más dramáticas que resultaran sus palabras.

En nuestro país, por el contrario, se recompensa el silencio, la indefinición o, en muchos casos, la simulación política. La autoridad está lista para armar un muro de prohibiciones a la libertad de expresión de políticos, medios y ciudadanos. El resultado: políticos gelatinosos sin ánimo de compromiso.

En el Estado de México, el candidato del PRI se autodefine como el "candidato de las propuestas, no de los ataques". ¿Recordar su biografía como alcalde de Ecatepec es atacarlo? ¿Revisar, en una campaña electoral, los aciertos, errores o desmanes de quien quiere gobernar nuevamente es "campaña negra"? No. Es compulsa pública del quehacer político. Es, precisamente, una de las notas esenciales de un sistema democrático: hacer rendir cuentas, frente a los electores en las urnas, al gobernante.

Quienes le llaman "guerra sucia" a decirle ladrón al ladrón, corrupto al corrupto, sólo buscan ampararse en la corrección política y evadir el juicio electoral.

Considerar al ciudadano un niño que no sabe distinguir entre un político que le miente y otro que le habla con autenticidad, en el fondo, anida un paternalismo electoral inaceptable.

Política sin polémica, sin dialéctica, sin debate, no es política. Y democracia sin confrontación abierta y libre de opiniones quizá es democracia, pero será débil.

¿Por qué tuvo éxito el diálogo del presidente Felipe Calderón y Javier Sicilia? Precisamente...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA