Guillermo Velasco / Contribución ambiental - 16 de Noviembre de 2008 - Reforma - México DF - Noticias - VLEX 204250427

Guillermo Velasco / Contribución ambiental

Autor:Guillermo Velasco
 
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Las ambigüedades de la calidad ambiental en nuestro país son bien conocidas. Si bien contamos con uno de los patrimonios naturales más ricos, y ocupamos el cuarto lugar en biodiversidad en el mundo, somos también un país de ríos, ciudades y tierras altamente contaminados.

Vemos ejemplos de ello cada día, en cada lugar. Quienes vivimos en las grandes urbes sufrimos los efectos de los altos índices de contaminación atmosférica. Quienes viven del campo padecen las consecuencias de la mala calidad del agua disponible para sus cultivos. Quienes viven de la pesca tienen que ir cada vez más lejos y capturan cada vez menos peces.

Esta realidad contrasta con los tesoros naturales de nuestro país, como es recibir a la mariposa monarca cada año. Es cierto, gozamos de ese privilegio; pero al mismo tiempo tenemos un compromiso hacia el planeta entero. Somos responsables de la degradación de los ecosistemas, la carga de contaminantes y la destrucción de hábitats naturales de cientos de especies. No son transformaciones que hayan ocurrido de un día para el otro, a lo largo de muchos años hemos contribuido directa o indirectamente al proceso.

Hace un tiempo ya que en el mundo se empezaron a percibir los saldos de la degradación ambiental. A partir de entonces han evolucionado prácticas y políticas ambientales. Cada país -incluso cada ciudad- va a ritmos diferentes. Los problemas a enfrentar pueden ser locales o regionales, pero eventualmente todo el planeta se ve afectado.

Como mexicanos, debemos entender que los problemas ambientales son de todos. La actual situación no es únicamente por errores del gobierno, a la acción de industrias sin escrúpulos, al avance ilegal de talamontes o a la apatía de ciudadanos desinteresados. La degradación ambiental en México es un problema acumulado durante generaciones, agravado por quienes, de manera transitoria, han constituido la sociedad. En eso consiste la corresponsabilidad ambiental, en entender cuál es nuestra contribución positiva o negativa a la calidad ambiental, en potenciar las acciones benéficas y reducir aquellas que, a nivel personal, de grupo o institucional, sean perjudiciales.

Individualmente, podemos contribuir de muchas formas. Algunas requieren cambiar nuestros hábitos: reducir el consumo de agua y energía, adquirir productos elaborados con materiales reciclados, o...

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