Jaime Sánchez Susarrey / 7 de julio - 13 de Julio de 2013 - Reforma - México DF - Noticias - VLEX 449054462

Jaime Sánchez Susarrey / 7 de julio

Autor:Jaime Sánchez Susarrey
 
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El Pacto por México sobrevivió a las elecciones del 7 de julio. Los resultados fueron buenos para el PRI, aceptables para el PAN y llevaderos para el PRD. Por eso las tensiones y las denuncias han bajado de tono fuera y dentro de los partidos.

Pero, por lo mismo, las campañas y las elecciones dejan una serie de enseñanzas que vale subrayar. Sobre todo, porque -como se ha anunciado- en el seno del Pacto por México se elaborará una nueva reforma electoral y política. Amén de los 30 puntos que presentaron los senadores del PAN y del PRD como agenda alternativa.

Aunque por el momento no hay consenso, algunos temas ya están sobre la mesa: el primero es desaparecer el IFE para crear un Instituto Nacional Electoral (INE), que sería el responsable de organizar los comicios federales, estatales y municipales en todo el país.

La iniciativa de crear el INE, avalada por el PAN y el PRD, tiene como objetivo desaparecer los consejos estatales electorales, donde los gobernadores -se dice- tienen un enorme poder que les permite cargar los dados a su favor.

A la luz de ese supuesto y objetivo, vale evaluar lo que ocurrió en los procesos electorales que se celebraron el pasado domingo.

Contra todo pronóstico, si se toman como referencia las descalificaciones y denuncias previas a la jornada electoral, que llegaron hasta demandar la vigilancia del Ejército, los comicios se celebraron en paz y orden.

No hubo denuncias de robo de urnas ni de padrón inflado ni de carruseles. Esto significa que los consejos estatales electorales funcionan con un mínimo de eficacia que permite que los votos cuenten y se cuenten.

Hecho que se explica, en buena medida, por los soportes federales que enmarcan los procesos locales: la credencial de elector y el padrón electoral.

A lo que se agrega el derecho a denunciar ante los tribunales electorales estatales las irregularidades y de recurrir, en última instancia, al Tribunal Federal Electoral, que no está bajo la férula de ningún gobernador.

Paradoja de paradojas. En Baja California, donde el PAN gobierna desde hace 24 años, la denuncia de los panistas fue en sentido contrario: el Instituto Electoral de Baja California favorecía... ¡al PRI!, es decir, al partido que lleva más de dos décadas en la oposición.

Todo esto impone una reflexión elemental: la denuncia de presuntos fraudes e irregularidades se ha vuelto una verdadera epidemia. Pero una epidemia que, la mayoría de las veces, no tiene sustento alguno.

López Obrador fue el...

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