Negligencia, corrupción, improvisación... - 29 de Septiembre de 2013 - Reforma - México DF - Noticias - VLEX 464635442

Negligencia, corrupción, improvisación...

Autor:Ernesto Núñez
 
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Su elaboración tardó más de dos años, costó más de 20 millones de pesos e implicó consultas a cientos de técnicos y expertos. Sin embargo, la Agenda del Agua 2030, al menos en su capítulo de "Asentamientos seguros frente a inundaciones catastróficas", ha sido ignorada.

La catástrofe generada por el paso de la tormenta Manuel y el huracán Ingrid refleja que las políticas públicas trazadas para enfrentar la vulnerabilidad del país frente a estos fenómenos llegaron tarde y, cuando llegaron, no se implementaron adecuadamente.

La administración de Felipe Calderón convocó a una serie de consultas para crear la Agenda del Agua 2030 cuando ya habían transcurrido cuatro años de su llegada al poder, en marzo de 2010, y el documento final fue presentado hasta 2011, cuando agonizaba el sexenio. En la Agenda se delineaban nueve iniciativas para que en el largo plazo pudieran evitarse tragedias como las que se están viviendo hoy en Guerrero.

  1. Crear la Secretaría del Ordenamiento Territorial que instrumente una Estrategia de Ordenamiento Territorial de largo plazo.

  2. Hacer obligatorio e implantar gradualmente un Programa de Ordenamiento Ecológico del Territorio en todos los municipios del país, y extender sus alcances a las áreas urbanas de los centros de población.

  3. Crear el Observatorio Nacional de Ordenamiento Territorial Sustentable.

  4. Ampliar el Plan de Emergencia DN-III-E de la Secretaría de la Defensa Nacional, para propiciar el desalojo preventivo de personas en situación de riesgo inminente.

  5. Incrementar las inversiones en generación de mapas de riesgo de inundaciones, delimitación y demarcación de cauces, zonas federales y zonas inundables, construcción de infraestructura de protección, y mantenimiento y custodia de la infraestructura hidráulica existente.

  6. Fortalecer las capacidades de los municipios en materia de protección civil.

  7. Consolidar los servicios hidrológicos regionales y nacional.

  8. Acelerar el programa de modernización del Servicio Meteorológico Nacional.

  9. Incrementar las sanciones a los servidores públicos que permitan el incumplimiento de los planes de ordenamiento del desarrollo urbano.

Iniciativas que implicaban acciones concretas, como la mejora de los mapas de riesgo, la consolidación de los sistemas de protección civil, la modernización del Servicio Meteorológico Nacional y, el más complicado de todos: la reubicación de comunidades asentadas en cauces de ríos, humedales, litorales o valles delimitados por cerros deforestados.

Por el momento en que se presentó la Agenda, la administración calderonista apenas contó con un año y medio para comenzar a implementarla.

Falta de planeación, corrupción, dispersión

La Agenda del Agua 2030 señala que entre 1980 y 2007 los fenómenos hidrometeorológicos extremos -como Gilberto, Stan e Isidore- afectaron a más de 8 millones de mexicanos y ocasionaron daños económicos por más de 130 mil millones de pesos.

Además, se advierte que 17 entidades, que concentran el 62 por ciento de la población nacional, están propensas a sufrir nuevas catástrofes; entre ellas, las que fueron golpeadas por Manuel e Ingrid: Veracruz, Tamaulipas, Chiapas, Oaxaca, Guerrero. A estas entidades se suman otras con grandes asentamientos poblacionales, como el Estado de México y el Distrito Federal, donde es inminente el peligro de grandes inundaciones.

Según el documento, lo que genera esta vulnerabilidad es la ausencia de un ordenamiento territorial, provocada por factores políticos, económicos y sociales, como la corrupción de autoridades que se traduce en la proliferación de asentamientos humanos en zonas de peligro.

"El riesgo de pérdidas humanas y daños patrimoniales aumenta cuando se incumplen las leyes y las reglamentaciones relativas a uso del suelo, ocupación del territorio y ordenamiento urbano, ya sea por omisión o por corrupción", reconoce el documento.

Otro factor que ha impedido contar con una política de ordenamiento territorial es la dispersión de atribuciones de planeación entre gobiernos municipales, estatales y el federal. En este último, la Agenda admite que la responsabilidad se diluye entre los secretarios de Medio Ambiente, Desarrollo Social, Agricultura, Turismo y Reforma Agraria.

Aunque en este sexenio la Reforma Agraria fue sustituida por la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano, no se cumple del todo la iniciativa de la Agenda 2030, que sugería crear una secretaría con el mandato específico del ordenamiento territorial.

En la Agenda del Agua se advierte que, a pesar de un programa de modernización puesto en marcha al inicio del sexenio, el Servicio Meteorológico Nacional adolece de una estructura organizativa y operacional poco adecuada.

"El SMN tiene una notable insuficiencia de personal para llevar a cabo sus tareas. La observación meteorológica está dispersa en diferentes instituciones y gestionada con diferentes criterios, lo que...

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