François-Henri Pinault: El emporio del lujo - 8 de Diciembre de 2013 - Reforma - México DF - Noticias - VLEX 480144890

François-Henri Pinault: El emporio del lujo

Autor:Ulises Díaz
 
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FOTOS: FRANCISCO BARRÓN

Cuando no estoy trabajando, soy muy casual. Me gusta la ropa casual, pero con una afirmación de estilo, las cosas sutiles -dice François-Henri Pinault, el tercer hombre más rico de Francia, y el 53 en el mundo, con una fortuna estimada en 15 mil millones de dólares.

Porta un reloj que a todas luces forma parte de una colección de diseño exclusiva, un modelo que es más deportivo que de vestir. Y no sorprende que este empresario francés preste especial atención a este detalle: es un coleccionista de relojes e incluso se dice que sabe de relojería y le gusta desmontar y rearmar piezas.

De altura promedio, alrededor de un metro con 70 centímetros, Pinault se comporta como un vrai gentleman y no puede negar su origen francés. Lo delatan sus ojos azul claro, su cabello de un tenue pelirrojo que comienza a encanecer y facciones que lo asemejan a actores galos reconocidos como Gérard Depardieu.

Viste un traje sencillo, pero evidentemente cortado a la medida, y trae una camisa blanca con botones en los puños; a diferencia de otros hombres de negocios de su clase, Pinault no porta camisa de puño doble y mancuernillas. No al menos para esta entrevista, en la que se desenvuelve con naturalidad en un inglés fluido, intercalando apenas algunos vocablos en francés.

La actitud es mesurada, casi modesta, para un magnate que está al frente de Grupo Kering, un corporativo que incluye prestigiosas marcas de lujo, un equipo de futbol, tiendas y medios de comunicación, que en 2012 obtuvo ingresos por 9 mil 736 millones de euros -más de 173 mil millones de pesos-, más o menos una quinta parte de los ingresos de América Móvil, la joya de Carlos Slim.

-Mi estilo de vestir es una cosa muy personal, yo hago mis propias compras, no me gusta que mi esposa me acompañe. De ninguna manera -se autodefine el magnate líder del emporio de marcas de lujo reconocidas como Gucci, Alexander McQueen, Balenciaga, Yves Saint Laurent y Brioni.

En México es medianamente conocido por ser esposo de Salma Hayek, actriz de cine y televisión; pero fuera de ciertos acontecimientos notorios, como el nacimiento de su hija y la boda, poco se sabe de él.

Pinault es reservado: son pocas las entrevistas que ha concedido y el encuentro con Revista R, que se prolongó hasta los 50 minutos, es más bien una excepción a la regla.

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Aunque heredó el negocio familiar que Henri Pinault padre hizo crecer desde 1963, el marido de Salma Hayek no es un junior desperdiciado.

Se graduó de la escuela de negocios HEC, en París, una institución especializada en management y de las más reconocidas en Europa, y en 1987 se unió a Pinault-Printemps-Redoute (PRR).

La compañía de su padre comenzó vendiendo maderas y fue creciendo hasta convertirse en una comercializadora minorista que vendía desde libros hasta autos.

-Trabajé en diferentes negocios del grupo, especializándome en distribución y entrega puerta a puerta, así fueran almacenes o entregar automóviles en África -rememora.

En 1997 se movió a dirigir FNAC, la tienda de discos y libros del grupo, que fue vendida apenas el año pasado.

-En 2001 mi padre me pide que ocupe la cabeza de diversos negocios para ganar experiencia. Después, empecé a estudiar a detalle qué era ser el director de un conglomerado, hasta que en 2003 él consideró que a mis 40 años ya estaba en capacidad para ocupar la dirección general -detalla.

Cuando tomó las riendas su padre rondaba los 70 años y la empresa ya estaba transformada y más que encaminada hacia el mercado del lujo. Justo tres años antes había comenzado a deshacerse de casi todos los negocios que no estaban relacionados con ese sector.

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En los últimos 10 años, el consumo de bienes de lujo ha sufrido un cambio brutal, que fue bien aprovechado por la firma.

Antes de la crisis financiera de 2008, el centro tanto de diseño como de consumo se centraba en Europa occidental y se extendía a Estados Unidos y Japón.

De ahí en fuera, la presencia de marcas premium en otros mercados se daba más bien en pequeños satélites, como lo documenta Euromonitor Internacional...

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