Poseedores y desposeídos - 10 de Noviembre de 2007 - Reforma - México DF - Noticias - VLEX 201992559

Poseedores y desposeídos

Autor:Rafael Aviña
 
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Paul Leduc, cineasta comprometido con un cine de grandes resonancias sociales, ha conseguido una obra notable e intensa sobre la vida caótica de este siglo a partir de una serie de relatos escritos por el brasileño Rubem Fonseca: una visceral reflexión sobre la violencia y la enorme brecha entre poseedores y desposeídos en un mundo global, sacudido por el odio, el abandono y las deudas que sólo pueden cobrar factura con la vida ajena.

Ambientado en Nueva York, Miami, Río de Janeiro, la Ciudad de México y Buenos Aires, Leduc muestra un soberbio manejo de la puesta en escena y bajo el barniz de un policial noir hurga en la rabia y la frustración humana.

La violencia es la moneda de todos los días. Está en un hombre que asesina a otro porque se cruzó en su camino, o en un país que exhibe la belleza y el poder como objeto de consumo ante las masas de desposeídos que jamás tendrán nada, o en el retrato del propietario y capataz de una mina de oro en Brasil, dueño de hombres y vidas: un estadounidense (Peter Fonda, soberbio), que vaga por las calles, atropellando con su camioneta 4X4 a atractivas mujeres latinas, como Dolores Heredia.

La violencia que no conduce a nada parece la única salida. Está en un corrupto policía brasileño, en una prostituta que lo maneja, empeñada en que asesinen a un niño para que la madre de éste, que antes la humilló, sufra. Una violencia que ejercen guardaespaldas y granaderos contra manifestantes en la Ciudad de México. La violencia está en una gitana (Isela Vega, brillante) que solicita un feto negro para una cura, y en...

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