Editorial/ Talk shows, termómetro de la miseria - 1 de Agosto de 2000 - Reforma - México DF - Noticias - VLEX 81018756

Editorial/ Talk shows, termómetro de la miseria

 
EXTRACTO GRATUITO

Sobre los programas hablados hemos escuchado a quienes dicen que "son telenovelas muy breves que no dicen nada que la gente no sepa" (no aportan nada); "son dramas que se viven todos los días en las familias mexicanas y sirven como catarsis" (consuelo de muchos...); "son peores los noticiarios sangrientos" (ser menos malos es suficiente para calificar); "es lo que a la gente le gusta y tienen mucho rating" (no cumplen con los objetivos de un buen programa: informar, entretener, divertir y educar). Cuando las personas dedicadas a la producción en radio y/o televisión ignoran la realidad en su extensión más amplia, deciden llenar tiempos al aire con programas que las sacan de apuro económico, haciendo caso omiso de su capacidad creativa y del costo social que representa mantener a la gente en una banal competencia de sufrimiento. A eso juegan quienes participan a cuadro y quienes lo hacen como televidentes o radioescuchas de los talk shows.

Cualquiera que tenga un mínimo de conocimiento respecto de la responsabilidad social de los medios de comunicación y que haya decidido dedicarse a su estudio formal puede intuir que ni los productores de noticiarios maduros; ni los directores, productores y actores de telenovelas se sienten halagados al ser comparados con los talk shows. Mientras que los periodistas denuncian para presionar a las autoridades a que den alguna solución, los espectáculos hablados no intentan cambiar situaciones de vida; las telenovelas entretienen al mismo tiempo que educan (sobre todo a partir de una revolución interesante en esta modalidad hace ya algunos años), mientras que los espectáculos que han causado tanto revuelo, entretienen sin educar, poniendo en evidencia y al garete la miseria humana.

¿A quiénes entretienen los talk shows...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA